# 80 Si tuviste un buen comienzo, ¡échale gasolina y no desertes a la mitad del camino!

 

¿Cuántas ocasiones hemos comenzado un gran proyecto y por alguna razón o sin ninguna razón aparente desertamos de él? La filosofía china también nos enseña a ser perseverantes en cuestión de cumplir objetivos, sueños y proyectos.

En esta ocasión les presentamos dos dichos chinos así como una frase de aliento muy al estilo chino. El primer dicho es “Un buen comienzo es ya la mitad del éxito”, el segundo dicho “Ya a la mitad del camino… y desertó”, el tercero es la frase más común para dar aliento, se usa en los partidos deportivos, cuando animas a alguien para un exámen o en general para completar cualquier tarea, y esta es la frase “Agrega combustible”.

La primer frase “Un buen comienzo es la mitad del éxito” nos habla de la importancia de comenzar con el pie derecho, las fuerzas y la estrategia correcta, esto nos está catapultando ya hacia la mitad del proceso de éxito. Démonos un tiempo de reflexión profunda en los beneficios y apoyos que se tienen al tener un buen comienzo.

La segunda frase “Ya a la mitad del camino… y desertó” nos muestra una forma de recodarnos que cuando surgen los problemas o el agotamiento, es muy fácil darnos por vencido o desertar en la actividad que estamos emprendiendo. Así que hay que tratar de estar alertas y monitorearnos para no desertar justo a la mitad!

La tercer frase “Agrega combustible” es para darnos apoyo, imaginemos que somos una máquina encaminada hacia un resultado, en algún punto tenemos que ponerle energía adicional o combustible pues así funciona la naturaleza del mundo, en nuestro caso podemos agregar motivación, energía, recursos, recuperación, consejos y toda clase de cuestiones positivas que nos permitan seguir al pie del cañón en ésa odisea.

Así que ya saben, si tienen un proyecto que va a traer beneficios al mundo y/o a uno mismo sin dañar a los demás, ¡no deserten!, porque desde el principio la intensión de apoyar a un cambio positivo y bueno es ya un buen comienzo! y por lo tanto… ¡la mitad del éxito!, la otra mitad es tener perseverancia y no dejar que la incertidumbre venza nuestro enfoque y cese nuestras energías. Cuando sientas que se pierde el enfoque y cesan nuestras energías !Échale gasolina!

¿Qué opinas? compártenos tu opinión! es muy importante para nosotros.

Para los interesados en el idioma chino-mandarín, las frases en mandarín son:

“Un buen comienzo es ya la mitad del éxito” 好的开始是成功的一半 (Hǎo de kāishǐ shì chénggōng de yībàn).

“Ya a la mitad del camino… y desertó” 半途而废 (Bàntú’érfèi).

“Agrega combustible” 加油 (jiāyóu).

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Los chinos no pueden decir ‘Brad Pitt’

31 Brad Pitt

Bueno tanto así como que no lo puedan decir, pues no. Los chinos que estudian otros idiomas desde luego que aprenden sus sonidos. Pero he aquí un hecho muy interesante en el chino y otros idiomas “silábicos”, como también es el japonés. En los idiomas occidentales estamos acostumbrados a desmenuzar las palabras en unidades realmente muy fundamentales: los sonidos de cada letra, o fonemas.

 

Si somos hispanohablantes y estamos estudiando francés o alemán, nos topamos con sonidos particulares que no tenemos, como la ‘ü’ (que es como una mezcla de ‘U’ e ‘I’), o bien con la ‘r’ gutural, pero con un poco de práctica salen. Cuando estamos estudiando chino, nos topamos con un montón de sonidos desconocidos, principalmente las diferentes maneras de decir el sonido ‘ch’  (que en chino son cuatro: ZH, CH, Q y J), pero como estamos acostumbrados a ver las partes más pequeñas, es una ventaja de aprendizaje.

 

Con la introducción del pinyin en el sistema de enseñanza del chino, esto ha mejorado sensiblemente la capacidad de los chinos de aprender más fácilmente sonidos de otros idiomas, esto es, porque ahora también se han acostumbrado a partir los sonidos en unidades más pequeñas.

 

Pero el problema persiste, porque el chino normal no puede ser partido de esa manera: cada carácter tiene un sonido y sólo unos cuantos de ellos tienen sonidos que podríamos considerar básicos (las vocales y algunos sonidos consonantes como ‘sh’); pero la gran mayoría son sílabas, muchas de ellas con sonidos largos (‘chuang’) y tienen una severa limitación en los sonidos de las terminaciones de tales sílabas.

 

Por ejemplo, entre los “sonidos disponibles” que tienen, no hay ningún caracter que termine en B, C, D, F, G, J, K, L, P, S, T ni X.

 

Este hecho es el que causa la típica “manera china” de pronunciar otros idiomas: como no tienen unidades tan fundamentales como nuestros fonemas, lo que hacen es escuchar el sonido de la palabra que quieren decir, y aproximarla usando los sonidos complejos que ya tienen en su inventario: no los pueden hacer más sencillos. Aunque con el pinyin saben que existe el sonido básico T, en el chino normal no hay manera de representarlo solo, de modo que usan, por ejemplo, un 特 (tè) y eso los lleva a la desarrollar ese característico acento que no les permite al principio terminar una palabra en un sonido “cerrado”. La palabra Robot, por ejemplo, la pronuncian “ro-bo-te” por esa inercia de usar sólo los sonidos del inventario.

 

Ese hecho es bien conocido, pero ahora vamos al tema de los nombres. La primera dificultad es la de la aproximación, como ya he dicho. La segunda es el hecho de que los nombres chinos son casi siempre dos ó tres caracteres (sílabas) ó a lo mucho cuatro. Ver la longitud de algunos nombres occidentales es simplemente pasmosa. Lo mismo nos pasa con nombres árabes; cuando vimos por primera vez el nombre del filósofo persa Abū ’Alī al-Husayn ibn ’Abd-Allāh ibn Al-Hasan ibn Ali ibn Sīnā, dijimos, no hay Dios que se aprenda eso, así que nos conformamos con decirle Avicena. Los chinos siguieron el ejemplo y lo usan como 伊本·西拿 (Yī běn • xī ná).

 

En el caso de gente famosa moderna, existen dos “versiones” chinas: la oficial y la abreviada. Generalmente todos los nombres se transliteran completos, pero sólo nombres como el de Brad Pitt se usan completos de forma común, por lo relativamente corto: 布拉德·皮特 (bù lā dé • pítè). Para Angelina Jolie (安吉丽娜·朱莉 ; ānjí lì nà • zhū lì) la gente usa sólo la parte de ‘Angelina’; para Leonardo di Caprio (莱昂纳多·迪卡普里奥; lái áng nà duō • dí kǎ pǔ lǐ ào) igualmente sólo su nombre; y para el infame Arnold Schwarzenegger (阿诺德·施瓦辛格; ānuòdé • shī wǎ xīn gé), que es una agresión en cualquier idioma, sólo pronuncian los cuatro caracteres del apellido.

 

Pero vamos a reconocerles esto: que tienen por lo menos la cortesía de ponerlos en el orden correcto, lo que no sucede muchas veces yendo en la dirección contraria. Muchos actores chinos han decidido usar nombres occidentalizados como nombre artístico (Jackie Chan, Jet Li, Maggie Cheung) para evitarse confusiones, pero quienes no lo hacen, frecuentemente ven su nombre puesto “al revés”:

31a Brad Pitt

31b Brad Pitt

Las famosas actrices Gong Li y Zhang Ziyi, así como el director Zhang Yimou, ven sus nombres puestos “a lo occidental”, o sea con el apellido al final. Esto puede parecer inocuo al occidental que lo lee, porque piensa, “bueno si alguien me pone ‘Araujo Alfonso’ no es tan grave”. Pero en chino suena mucho más extraño que eso, y a veces puede sonar de plano muy mal.

 

Recordemos de nuevo la cualidad tonal del chino; es casi una melodía lo que se escucha al decir una frase. Y no, no me estoy poniendo romántico: realmente el escuchar, por ejemplo un refrán (成语, chéngyǔ), se está escuchando una serie de tonos en un orden específico que no admiten cambio: son mini-melodías. De modo que decir ‘Li Gong’ en vez de ‘Gong Li’ es una cosa completamente; para empezar en esa secuencia suena a nombre de hombre, no de mujer.

 

Tengamos la cortesía de usar sus nombres como se los pusieron sus padres, por lo menos empezar por el orden correcto, porque la pronunciación nos cuesta otro poco.

 

 

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#78 Muy contento como para extrañar Shu

30 Muy contento para extrañar Shu

La frase “Estar muy contento como para extrañar Shu” (乐不思蜀; lè bù sī shǔ) se usa para indicar que alguien no desea regresar a casa porque está muy contento en donde está, o más en general, que alguien está gozando mucho de lo que está haciendo y no piensa en ninguna otra cosa. Sin embargo originalmente la frase tenía un sentido negativo.

Liu Bei (刘备, 161-223) es uno de los héroes más conocidos en la historia china. Al final de la Dinastía Han y tras ser ejecutada casi toda la familia real por rebeldes, Liu Bei era el último descendiente por sangre que tenía derecho al trono, y junto con los héroes Guan Yu (关羽), Zhang Fei (张飞) y el estratega Zhuge Liang (诸葛亮), juraron defender y continuar la dinastía. Esta gesta, que duró décadas, dividió al imperio en tres y fue inmortalizada en una de las cuatro obras literarias más importantes de la China clásica: El Romance de los Tres Reinos (三国演义, Sānguó yǎnyì), inmortalizando también a otros grandes guerreros y reyes de la época como Cao Cao (曹操), Lü Bu (吕布) y Sun Quan (孙权).

Pero no todos fueron héroes. Liu Shan (刘禅, 207-271), el hijo de Liu Bei, no tuvo ni con mucho la talla de su padre, y más bien se le recuerda como un hombre de muy pocas luces. Fue él quien inspiró la frase, de formas poco digna:

Al final del mencionado periodo de Tres Reinos (三国时代, Sānguó shídài; 220-280), el Estado de Shu (蜀) fue vencido. Liu Shan fue capturado por Sima Zhao (司马昭, 211-265) y llevado como rehén al Estado de Wei (魏), donde era tratado con deferencia, junto con varios de sus generales y asistentes. Sin embargo, Sima Zhao aún albergaba recelos. El exterior de Liu Shan era sumiso y complaciente, pero ¿quizá aún tenía ambiciones de reclamar su trono o de emprender campañas? Un día, Sima invitó a Liu Shan y a sus hombres a un banquete, en el que ordenó que se tocara y bailara música del Estado de Shu para observar su reacción. Cuando el banquete comenzó, pudo observar que los generales y ministros capturados tenían lágrimas en los ojos al escuchar la música de su tierra, pero Liu Shan parecía estar disfrutando la reunión.

Sima Zhao se le acercó y preguntó, “¿No extrañas tu patria?”

Liu Shan dijo con simpleza, “¡Ah, pero si la vida aquí es tan alegre! No extraño Shu.”

Escandalizado al oir esto, uno de sus ministros se acercó en confidencia y le explicó, “Si nuestro anfitrión vuelve a preguntar, diga que Shu es su patria y que allá está la tumba de su padre, y que no pasa un día sin que piense en Shu.”

Más tarde, Sima Zhao volvió a hacer la pregunta y Liu Shan contestó como le habían instruido. Pero viendo su forma de hablar, Sima preguntó de nuevo, “¿Es que te han instruido para contestar así?”

Y Liu Shan dijo, “Pues sí, uno de mis hombres me lo dijo. ¿Cómo pudiste adivinarlo?”

Viendo que Liu era un hombre sin criterio y sin sentido común, Sima Zhao no pudo sino sentir que era digno de la burla de todos. Este episodio se hizo tan famoso que fue el que dio pie a la frase “Estar muy contento para extrañar Shu”, aunque con el tiempo fue perdiendo su connotación negativa.

 

 

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Un Menú surrealista, parte III

00 menu ok

Sí, no soy inmune. Yo también me he subido al vagón de tomar fotos de las tradicionalmente hilarantes traducciones al inglés en China. En dos ocasiones anteriores mostré restaurantes con menús surrealistas; la primera vez con platos como “Pasteles especuladores” y “Diesel”, y en la segunda ocasión con más contribuciones estrambóticas como “Patas de Halógeno y “Tripas de Dinero”. Y sí, sé que hay docenas de websites y de libros que se dedican exclusivamente al Chinglish.

Pero.

Tengo una razón muy poderosa para hacer una nueva edición de los menús surrealistas, y la razón es que encontré el Santo Grial del Chinglish: la mejor traducción mal hecha de la historia de la humanidad. Y no puedo menos que compartirla aquí, claro está.

Pero primero, un vistazo a este fantástico menú que haría que la cabeza le diera vueltas al mismísimo Sombrerero de Alicia en el País de las Maravillas. Esta es la primera de dos partes porque realmente la variedad fue increíble esta vez:

 

01 Auricularia

Hay que ser justos: 泡椒 (pàojiāo) significa “remojado en picante”, y 木耳 (mù’ěr) es una especie de hongo cuyo nombre científico en efecto es Auricularia auricula-judae. En español se le conoce como “oreja de Judas” y en inglés como “jelly bean ear”, pero pues quizá el diccionario que usaron era el de algún biólogo.

02 Autographs

OK, aquí no tengo ni idea de dónde sacaron esa barbaridad, porque 广式 (Guǎng shì) es “estilo cantonés” y 多宝玉 (duō bǎoyù), ó “pez enjoyado” es simplemente una manera elegante de decirle a la preparación del pez.  水台价 (shuǐ tái jià) está surrealista hasta en chino, y por ningún lado hay cebollas, incienso ni autógrafos.

03 Bad stomach

El caracter 糟 (zāo) sí quiere decir “malo”, por ejemplo en la palabra 糟糕 (zāogāo), que es “terrible”, pero además es una manera de cocinar. Y 肚尖 (dù jiān) son los extremos de las tripas. Bueno, casi le atinaron.

04 Cephalomappa

Ay, Dios. Tan fácil que es poner “carne de res en salsa”; pero pues como se fueron a traducir caracter por caracter, salsa (浇汁, jiāo zhī) la pusieron como “verter jugo” y en vez de res (肥牛, féi niú) pusieron el nombre de una planta (cephalomappa) que algunos traductores automáticos dan.

05 Cooks the salty

Wow. Bueno esta seguro es una traducción que pusieron de otro platillo, porque 杭州酱鸭 (Hángzhōu jiàng yā) es “pato en salsa estilo Hangzhou”.

06 Cowboy bone

La fragancia fríe el hueso del vaquero. Eso está sublime, no sé cómo no hay una pintura de Dalí con ese nombre. O quizá sí se le ocurrió pero dijo “no, esto está demasiado loco”. De hecho 香煎 (xiāngjiān) es soasar y 牛仔骨 (niúzǎi gǔ) son costillas de ternera, pero está mucho mejor la versión de este restaurante.

07 Croaker experience

La “experiencia” quién sabe de dónde la sacaron pero 黄鱼鲞 (huángyú xiǎng) es arenque, 肉饼  (ròu bǐng) es algo así como carne molida, y 蒸蛋 (zhēng dàn) es el huevo arriba, que no veo cómo viene al caso, pero ahí está tan orondo.

08 Halogen and frog

Patos y pastelitos de halógeno, ciertamente no es la primera vez que los veo y es porque 卤素 (lǔsù) de hecho sí es halógeno, pero 卤 también es simplemente “salsa”, el significado antiguo, aunque Google Translate pone como primera opción “halógeno”. Ya ven, Google es el culpable de todo.

Y bien, finalmente, aquí tenemos el broche de oro, la traducción más singular, excéntrica y memorable que jamás se haya hecho:

10 Sexual harrassment

Ese platillo es, simplemente, acoso sexual. En dos copas. Qué tal.

Si ya terminó el lector de reírse, ahora le voy a explicar por qué la traducción no es tan infame como parece: 咸 (xián) es salado y 猪手 (zhūshǒu) son manitas de puerco así que el platillo es simplemente “manitas de puerco saladas”. Pero la expresión 咸猪手 también se usa en chino contemporáneo para referirse a un pervertido que acosa mujeres en público, alguien que tiene “manos de puerco”; y de hecho traductores como Pleco y Google Translate la traducen únicamente usando este segundo sentido.

Así que no seamos tan severos con los pobres traductores de menús. Además, lo de “dos copas” sí está perfectamente bien traducido.

 

 

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#76 Una tarde cualquiera

00 Tea house

La serie de fotografías que pongo a continuación la tomé en un jueves en Hangzhou; no era día feriado, no había más particularidad que buen tiempo y la eterna disposición de los chinos a disfrutar de salir y convivir en un lugar hermoso. Y qué más hermoso que el Lago del Oeste (西湖, Xīhú), celebrado por más de mil años como una “perla celestial” y del que tantos poetas se han quedado enamorados:

La gente mayor sobre todo es la que siempre está disfrutando los espacios públicos. Como he dicho en otro lado, el lugar del anciano es característica que está en el ADN de la cultura china. Esto de salir a bailar se lo han contagiado también a gente más joven, y aunque a algunos oficiales alucinados se les ha ocurrido tratar de reglamentar estos bailes en público, seguramente no va a pasar de ser una de esas ideas que es mejor barrer bajo la alfombra.

02 Dancing 4 01 Dancing 2

Hace poco más de 15 años también se puso de moda, como una mezcla de ejercicio y arte, el salir a algún lugar, de preferencia al lado de un río o lago, y ponerse a escribir poesía en el suelo, con agua y un pincel grande. Quienes lo hacen no sólo tienen una caligrafía hermosa sino muy buena condición. Créanme, yo lo he intentado y no es tan fácil como parece.

03 Calligrapher 2

Si no les da por la caligrafía también están los músicos, que salen con sus instrumentos a inspirarse al lado de los árboles y los pájaros. Nótese que no sólo salen con violines chinos (二胡, Èrhú) y flautas, sino que los más modernos se ponen a tocar alguna melodía clásica en un sax.

05 Musician 2 04 Musician 1

Y si de plano no andan artísticos, se puede salir a darle rienda suelta a uno de los vicios clásicos chinos: el juego. Barajas, dados, lo que sea… uno sale y encuentra con quién jugar toda la tarde.

06 Cards

Aunque si andamos espléndidos, con compañía romántica o con un grupo, también es opción meterse a un “bote dragón” y tener una fiesta en mitad del lago.

07 Dragon boat

Pero si resulta un poco caro, podemos mejor pasear por los clásicos puentes zigzagueantes, que están hechos de esa manera para confundir a los espíritus malignos, que aparentemente son un poco torpes y sólo pueden avanzar con rapidez en línea recta.

08 Bridge 2

Otra cosa reciente, por lo menos en el Lago del Oeste, es la zona de los “árboles de ardillas”, cuyos habitantes le han perdido el miedo a los curiosos; así que los chinos encantados les dan de comer pan y las fotografían a morir.

09 Squirrels

Realmente todo lo que está alrededor del lago es maravillosamente hermoso y uno puede literalmente echarse en cualquier lado a disfrutarlo, como este hombre:

10 Reading 2

Así nos podemos quedar la tarde entera y regresar otro día y otro más, y nunca acabar. Porque un jardín hermoso, como dicen, “siempre esconde una sorpresa más para quien lo visita”.

11 Lakeside ok

 

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#74 Otra vez: ¿los chinos comen ratas?

27 Comen rata

A ver, un ejemplo solamente: ¿los españoles golpean a sus mujeres?, o sea, ¿Es una cultura de hombres prevalentemente golpeadores?

Ciertamente, una cantidad de ellos lo hacen. Y en años recientes, España ha sido acusada de ser una “cultura prevalentemente machista” que abusa de las mujeres; con casos de muertes por violencia doméstica realmente bárbaros. Pero demos un paso atrás. Primero: las noticias muestran ese tipo de cosa por vocación. En inglés se dice “If it bleeds, it leads”: o sea, “Si tiene sangre, ponlo en el encabezado”.

La violencia doméstica, que es deplorable, es algo que pasa en la condición humana y no sólo en España, pero por alguna razón ha sido ella la que se ha ido ganando esta imagen, aunque está lejísimos de ser la sociedad con el problema más grave de este tipo: mientras que se registraron 700 casos fatales en España en la última década, en Estados Unidos hubo casi 12 mil, que es una relación del doble si tomamos en cuenta las poblaciones de ambos países. ¿Por qué EU no tiene entonces esa imagen?

China ha pasado por muchas hambrunas a lo largo de su historia. En épocas de esas, las ratas hubieran sido un lujo: hay recuentos que narran cómo la gente subsistía comiendo ¡cortezas de árbol! Ahora bien, en ciertos lugares de China, notablemente Cantón, hay tradiciones de comer cosas más raras que en el resto del país, incluyendo gato; la mayoría de los chinos piensa que los cantoneses “comen de todo”. Y fueron los cantoneses quienes constituyeron la mayor parte de la primera gran migración china hacia Occidente, cuando la Fiebre del Oro (1849) en California. En esa época varias potencias europeas estaban obteniendo concesiones comerciales y de extraterritorialidad por parte de la ya débil y corrupta dinastía Qing (清, 1644-1911): los ingleses incluso controlaban las aduanas de Hong Kong y de Shanghai. Así que a los estadounidenses también se les ocurrió llevarse mano de obra barata para trabajar en minas y vías de tren, que estaban en plena expansión. Tanto en Cantón como en Fujian hubo villas enteras de “hombres perdidos”, que se iban escapando de condiciones muy malas con la esperanza de enviar dinero a las familias que dejaban.

Tras algunas décadas, los chinos establecidos en EU, con base principal en San Francisco, se expandieron más allá del trabajo de virtual esclavitud en los que habían llegado, y comenzaron a tener más y más éxito económico, creando sus asociaciones mutualistas (公司, Gōngsī; la palabra que se usa de forma moderna para decir “empresa”). Este éxito empezó incluso a rivalizar con las empresas estadounidenses en poder local, lo que desató la infame propaganda conocida hasta nuestros días como el “Peligro Amarillo”, que desembocó en una legislación extremadamente racista: el Acta de Exclusión China de 1882.

Ya desde aquel entonces, se consideraba que los chinos “robaban empleos” a la gente local. Mucha de la propaganda fue enfocada a mostrar que esto era debido a que eran menos que humanos y que, viviendo en condiciones atroces, obviamente eran más baratos que los virtuosos y civilizados trabajadores americanos. La idea de que “comen ratas” (como cultura normal) viene de aquellos pósters propagandísticos de fines del s. XIX:

27b Comen rata

Lo de comer ratas es una de tantas cosas, pero es síntoma de otro problema de percepción más generalizado y que no se circunscribe a los chinos: la necesidad de reducir y simplificar, de preferencia de forma negativa, al “otro”. Y por supuesto, no estar dispuesto o no tener la mínima iniciativa para investigar un poco, o para poder distinguir entre cosas que son propias del ser humano, de las que son propias de una cultura en especial.

Ahora bien, China simplemente por sus dimensiones y por su ascenso reciente en la arena mundial, es más susceptible de estas generalizaciones: siempre ha despertado pasiones de forma más notable que digamos, Albania. Así vemos diariamente noticias del uso de carne de perro, de conflictos con policías, de alguna señora que arregla el matrimonio de su hija, entre infinidad más. Y sí, todas ellas son ciertas, pero el problema estriba en pensar que todas sean conductas sistemáticas.

¿El tráfico chino es caótico? Sí, ciertamente.

¿Comen perro? Sí, pero sólo en algunos lugares, más que nada en zonas rurales.

¿Comen ratas? Pues… intente pedir rata asada en un restaurante chino, a ver qué le contestan.

Estamos en la época de la difusión universal de información y de los viajes cada vez más accesibles. No tenemos excusa para pensar que todos los italianos cantan ópera.

 

 

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Arte chino: siempre tradicional, siempre nuevo

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Algunos creen que el arte chino es mayormente anquilosado e inamovible. Ciertamente, si es comparado con el arte occidental de los últimos dos siglos, puede parecer anticuado: sigue pintando los mismos pájaros y flores mientras que nosotros hemos desarrollado docenas de corrientes ó “-ismos”, y a cada dos por tres nuevos artistas hacen propuestas más modernas y radicales que distan mucho de los mismos paisajes chinos que los maestros de este país siguen pintando.

Esto es parte de la importante “permanencia cultural” que permea a China, y que en muchas ocasiones se confunde con la falta de innovación. Si bien hay una buena parte de cierto en esa apreciación, también es cierto que a lo largo de los siglos sus artistas han creado una infinidad de innovaciones técnicas y conceptuales, pero siempre, digamos, “dentro de sus temas favoritos”. Es más una cuestión de profundización en un tema que de expansión a otros, que es más típico de Occidente.

Hay periodos históricos de mayor interés; por ejemplo en épocas de problemas políticos, en donde los filósofos florecen; o bien en periodos de estabilidad dinástica cuando los emperadores se convierten en mecenas de las artes, como el apogeo de la Dinastía Tang (siglos VIII-IX). Otros puntos de sumo interés son cuando existe una mayor la apertura hacia el exterior y se propicia un intenso intercambio cultural: por ejemplo durante el largo empleo de la Ruta de la Seda, o durante las invasiones de pueblos que traen sus propias artes, como los manchúes y tártaros. Hoy mismo vivimos una “invasión” cultural desde Occidente, pero afortunadamente es en época de paz; y desde los ochentas cuando la apertura formal de China al mundo, podemos ver una nueva aceleración de procesos artísticos sincréticos.

El maestro Zhu Bingren (朱炳仁; 1944- ) es un ejemplo de este proceso. Perteneciente a una familia de artistas reconocida por generaciones, es uno de los maestros de bronce y grabado más destacados de China, y ha recibido el premio de la UNESCO a la excelencia en artes folclóricas.

El maestro Zhu tiene un salón de exhibición en la ciudad de Hangzhou, en Hefang Jie (河坊街), la “calle antigua”, que es un barrio tradicional restaurado. En esta impresionante exhibición, podemos ver ejemplos de formas estrictamente tradicionales como la pagoda de arriba, o bien temas clásicos como los incensarios antiguos de la dinastía Shang, y los puentes típicos chinos:

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Pero al lado de estas obras, podemos ver propuestas más nuevas que toman mucho de experimentación contemporánea occidental. Observamos desde una “Victoria de Samotracia”:

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Hasta tratamientos modernos de temas clásicos del arte chino, como los venados:

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O las ramas del árbol de ciruelo:

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Este tipo de artistas son quienes van tomando nuevos elementos tanto técnicos como temáticos, e incorporándolos al “río cultural” del arte chino; de modo que en algunas décadas o siglos más, se confundirán con él como parte de su paleta expresiva.

Temas perennes, expresiones renovadas: ese es el arte en todos los lugares.

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#73 Sabores intraducibles

25 Sabores

Cada lenguaje tiene particularidades tanto fonéticas como ideológicas que hacen que algunas cosas sean muy difíciles —y a veces imposibles— de traducir, pero al mismo tiempo ahí está el sabor de la variedad; el que nos fuerza a entender la cultura para poder entender una palabra.

En la parte fonética por ejemplo, tenemos el hecho de que, como cada idioma tiene un rango de sonidos y algunos de ellos no existen en otros idiomas, nuestros oídos se van “haciendo a la idea” de esos sonidos solamente, y así “interpretan el mundo”. Esto es gracioso de ver en las onomatopeyas; por ejemplo, el sonido que hace el gallo al cantar. En español sabemos que es, por supuesto, “kikirikí”, y no nos sorprende que el italiano (chicchirichì) y el catalán lo interpreten igual (quiquiriquic), pues son lenguas muy cercanas. Más sorprendente es que el checo también lo diga igual: “kykyryký”; y que el alemán haga un sonido muy similar: “kikeriki”.

Pero luego vemos otros idiomas y notamos que sus interpretaciones van siendo diferentes; en francés la onomatopeya es “cocorico” y en holandés, “kukeleku”, sustituyendo el sonido de la “i” por “o” y “u”. El inglés es parecido: “cock-a-doodle-doo”, pero quizá lo más sobresaliente de esa interpretación es que usa cinco sílabas, mientras que la gran mayoría de los otros nos hemos puesto de acuerdo en que son sólo cuatro. Incluso el tagalog de Filipinas, con sus consonantes extrañas para nosotros, usa también cuatro sílabas: “tik-ti-la-ok”.

En chino la onomatopeya para el gallo es simplemente “o” : 喔 (ō), también repetido cuatro veces. El ladrido del perro, por otro lado, se asemeja más al “guau” español: 汪 (wāng), pero con terminación nasal. En lo que todo mundo parece estar de acuerdo es que los gatos, aquí y en China, dicen “miau”  (喵, miāo).

Pero las onomatopeyas son meras curiosidades de traducción. Por ejemplo, algo mucho más complejo es la palabra “ahorita”, en español mexicano. Es una palabra que se usa de forma contextual y que dependiendo del tono en que se diga puede significar desde “ahora mismo” hasta “nunca”, pasando por todo lo que está en medio. Pero igual de interesante es su construcción: es un diminutivo de “ahora” que simplemente no se puede hacer en otros idiomas. No podemos decir “little now” , ó “nowish”. Igualmente, en chino tendríamos que usar una gran cantidad de frases para poderlo traducir dependiendo de lo que se quiere decir. Pero curiosamente, hay dos formas chinas que en efecto son más o menos diminutivos de “esperar”: 等一等 (děng yī děng) y 等等 (děng děng), aunque ambas quieren decir “espera un momento” y no tienen la infinita flexibilidad del “ahorita”.

Ahora bien, llegamos al tema del artículo: los sabores. Parece extraño decir que no podemos traducir un sabor, pero así es. Tanto en Occidente como en Oriente tenemos la ideas de los “cinco sabores”, pero no son equivalentes. En Occidente los cinco sabores básicos en la era moderna son: dulce, salado, agrio, amargo y umami. El sabor “umami” sustituyó al más antiguo sabor “quemado”, y es bastante reciente: fue “descubierto” en 1908 y se adoptó oficialmente en 1985. Es difícil de describir y de hecho es una palabra prestada del japonés, porque es intraducible a otros idiomas. Científicamente, el umami está hecho de glutamatos y nucleótidos, pero para que se dé idea de a qué sabe: está presente en el pescado, el tomate y los champiñones. Trate de imaginar algo en común entres ellos, y eso es umami.

Los cinco sabores tradicionales chinos son diferentes: 酸甜苦辣咸 (suān tián kǔ là xián), que indican agrio, dulce, amargo, picante y salado. El picante aquí no es soprendente y es perfectamente traducible. Pero hay dos sabores extra que son más esquivos.

El primero de ellos es 鲜 (xiān) y aunque algunos lo comparan con el umami, no es igual: los chinos lo usan para referirse a un sabor propio de pescados y mariscos, y no tiene la base científica del umami. Ha sido traducido como “fresco”, pero en español esa palabra aplica para una variedad muchísimo más grande de comidas, incluyendo frutas y vegetales. Es una especie de “sabor de agua” —ciertamente fresco, pero que incluye algo más sutil— que posee la comida que de ella proviene, y puede aplicarse a veces a sopas ó carnes, si se considera que comparten esa característica “marina”. ¿Confundido? Observe que el caracter está compuesto de dos partes: pescado y cordero (鱼y 羊 ) y eso indica mucho sabor (el cordero) pero refiriéndose a pescados. Es la meta-lógica china en todo su esplendor.

El segundo sabor es 麻 (má). Es una especie de picante ó condimentado, que además también se puede traducir literalmente como “tener agujas”, lo que nos da una idea de cómo es. Está presente en la pimienta sichuanesa (花椒, huājiāo) y es parte fundamental de su cocina: se usa en los famosos platos de tofu picante Mapo doufu (麻婆豆腐; má pó dòufu) y Mala doufu (麻辣豆腐; málà dòufǔ). Pero en cuanto a su interpretación en español u otros idiomas, es prácticamente imposible: no pica como pican los chiles y pimientos, no hiere la lengua, y no es fuerte en el mismo sentido que la pimienta o como la mostaza. Si usted no lo ha probado, simplemente no tiene manera de imaginar su sabor, aunque cuidado: no vaya a morder descuidadamente una de esas bolitas de pimienta sichuanesa que flotan en su plato, porque una sensación que sí se puede describir, es que se le adormecerá la cara como si fuera anestesia.

 

 

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#72 Sentimiento de superioridad del Expat en China

24 Superioridad

Hay muchas razones por la que los extranjeros se desesperan (nos desesperamos) en China. Las diferencias culturales para tratar diferentes situaciones cotidianas a veces son tan grandes que ambos lados se exasperan porque el “el otro” nomás no entiende la forma “correcta” de hacer las cosas. Con el tiempo nos vamos adaptando, y claro que cuando tenemos un grupo de amigos que también son extranjeros, es común que al reunirse, un tema favorito de conversación sean las cosas que nos desesperan o que se hacen “mal” en China. Es algo normal que pasa en todos lados; aunque es más pronunciado mientras mayores sean las diferencias culturales del país en donde nos encontremos.

Sin embargo, mientras que la mayoría hacemos eso, hay otro grupo de extranjeros que no se conforman con discutir con sus paisanos, sino que llevan su convencimiento de superioridad cultural a todos lados, de forma muy visible y a veces vociferante. Esto es lo que llamo el complejo de superioridad del expat.

Es algo realmente muy desagradable, y la actitud general de los chinos hacia estas actitudes no ayuda mucho, sino que lo refuerza. Por varias razones históricas y culturales, generalmente los chinos no responden a los desplantes del extranjero: más que nada por sentimientos que son resabio de los 100 Años de Humillación cuando las potencias occidentales y Japón hicieron estragos a fines de la Dinastía Qing y más allá; combinado con una típica aversión cultural al confrontamiento abierto, y con la simple confusión que les produce un Laowai enojado. Sencillamente, en la mayoría de los casos no saben bien a bien cómo reaccionar y por lo tanto no reaccionan; y esto, a ojos de un extranjero, es una admisión tácita de que lo que está haciendo es correcto.

Y eso que está haciendo es frecuentemente regañar y despotricar contra alguna pobre persona que no ve absolutamente ninguna agresión en su propio comportamiento.

El problema es estar en China, y juzgar el comportamiento chino hacia nosotros como si lo realizara alguien de nuestro propio país. En nuestro país por ejemplo, el meterse a empujones en una cola es mucho más grave, y es natural que en primera instancia sintamos la agresión del acto, pero no podemos reaccionar como si la actitud del chino fuera la de un paisano. Es bastante difícil, a decir verdad, y en el caso particular de las colas, a los chinos también les desagrada, por lo que es cada vez más común que sean ellos mismos quienes protesten. Pero en el caso de expats hay quienes abusan del hecho de que nuestra linda cara de extranjero causa confusión, aunque hay que decir que eso es cada vez menos cierto; la actitud pasiva ha cambiado mucho en los últimos diez años, pero esa superioridad es algo no sólo odioso sino que puede hacerse peligroso porque se sedimenta como actitud normal.

Hace un tiempo, estaba en una reunión de extranjeros. Había un tal Glenn, un estadounidense alto y gordo, que se la pasaba quejándose de los chinos, y nos contó que hacía unos días, en un tren, había visto a tres jóvenes chinos que se habían ido al espacio entre vagones a fumar. De eso hace ya tiempo, era cuando apenas empezaba a entrar en vigor la prohibición. Pero Glenn, en su virtuosa ira, según nos dijo, se levantó de su asiento, fue derecho a con los jóvenes, les arrebató los cigarrillos, los apagó en el piso y les dijo varios insultos en inglés que por supuesto no entendieron nada. Y finalmente se regresó muy orondo a su asiento, sabiendo que había hecho lo correcto.

Yo le dije, “Glenn, lo que hiciste es de una arrogancia increíble”. Él me contestó enojado que no, que lo que había hecho era lo correcto, que fumar estaba prohibido ya, y que lo que había hecho lo había hecho por convicción y principio.

Le contesté, “Mira Glenn, sabes perfectamente que lo que hiciste, lo hiciste porque sabes que los chinos se iban a quedar perplejos y no iban a reaccionar, mucho menos a hacerte algo. Pero si estás diciendo que lo que hiciste fue defender tus convicciones y principios, dime si te atreverías a hacer exactamente lo mismo en Moscú, o en Guatemala, o en tu propio país.”

Glenn por supuesto, no habló más del asunto.

 

 

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La trágica caída de Shanhaiguan

22 Shanhaiguan

Hebei (河北, Héběi) es sin duda una de las regiones más importantes de la China antigua, habiendo sido escenario importante de las conflagraciones que fueron formando su territorio y sobre todo sus fronteras al norte. Su extensión geográfica se traslapa con las tierras que fueron ocupadas por los antiguos estados de Yan y de Zhao en los periodos de Primavera y Otoño (春秋, Chūnqiū; 722–476 a.C.) y de los Reinos Combatientes (战国, Zhànguó; 475–221 a.C.), por lo que a veces también se le ha dado en llamar Yanzhao (燕趙, Yānzhào).

 

Como región limítrofe del antiguo imperio, Hebei fue por siglos parte fundamental como defensa ante los invasores provenientes del norte: mongoles y xiongnu (匈奴), kitanes, jurchen y manchúes; y por esta razón cuenta en su territorio con partes importantes de la Gran Muralla. Es importante saber que la Muralla fue comenzada como una multitud de proyectos defensivos independientes de cada uno de los estados del norte contra los “bárbaros”, y consolidada como una sola defensa en épocas del primer emperador de la dinastía Qin (秦, 221–206 a.C.); pero el proyecto siguió creciendo y siendo restaurado por muchos siglos, y mucho de lo que vemos en nuestros días de hecho es trabajo realizado durante la dinastía Ming (明, 1368–1644).

 

Para los entusiastas de la muralla y de historias dramáticas, es bueno saber que en Hebei se encuentra la extensión oriental de la muralla, con la imponente guarnición llamada el “Paso de Shanhai” (山海关, Shānhǎiguān) y cuyo último tramo, conocido como “cabeza de viejo dragón” (老龙头, lǎo lóngtóu) famosamente termina en el mar, en una vista espectacular. El Paso de Shanhai, o “Paso del Este”, fue históricamente una de las guarniciones más importantes que guardaban el paso entre la China imperial y los peligros del norte. Por siglos se consideró inconquistable y fue llamado el “primer paso bajo el Cielo” (天下第一关, tiānxià dì yī guān), y la historia de su caída es trágica y fascinante.

 

A finales de la dinastía Ming, el imperio entró en caos debido a una combinación problemas: al interior había mala administración, rebeliones y desastres como inundaciones y hambrinas; y del exterior esto fue aprovechado por las tribus jurchen que arreciaron sus ataques. En 1644, Li Zicheng (李自成), un líder rebelde de Shanxi, se declaró como primer emperador de la nueva dinastía Shun y formó un poderoso ejército que arrasó una débil resistencia y avanzó sobre Beijing, la capital. Viendo la situación perdida, el emperador Ming se ahorcó. La última fuerza leal a Ming estaba comandada por el general Wu Sangui (吳三桂), quien se fortificó en el Paso de Shanhai y desde ahí luchó contra el usurpador, sabiendo que no resistiría mucho. Desesperado, el general Wu habló con los enemigos al norte, los jurchen –ahora llamados manchús y comandados por el príncipe Dorgon– prometiéndoles riquezas si le ayudaban a pelear con los rebeldes. Dorgon tomó esta oportunidad sin precedentes y dijo a Wu que podía morir, o someterse a los manchús. El general Wu, sin opciones, abrió las puertas del Primer Paso Bajo el Cielo, el inconquistable, para dejar pasar a las fuerzas manchús, que derrotaron al usurpador Li, pero instauraron la dinastía Qing (清, 1644–1911), la última dinastía imperial. Aún cuando nos es difícil juzgar a estos hombres, podemos visitar hoy en día esa legendaria fortificación e imaginarnos a los antiguos generales a ambos lados de la muralla, tomando decisiones que cambiarían la historia.

 

 

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