#72 Sentimiento de superioridad del Expat en China

24 Superioridad

Hay muchas razones por la que los extranjeros se desesperan (nos desesperamos) en China. Las diferencias culturales para tratar diferentes situaciones cotidianas a veces son tan grandes que ambos lados se exasperan porque el “el otro” nomás no entiende la forma “correcta” de hacer las cosas. Con el tiempo nos vamos adaptando, y claro que cuando tenemos un grupo de amigos que también son extranjeros, es común que al reunirse, un tema favorito de conversación sean las cosas que nos desesperan o que se hacen “mal” en China. Es algo normal que pasa en todos lados; aunque es más pronunciado mientras mayores sean las diferencias culturales del país en donde nos encontremos.

Sin embargo, mientras que la mayoría hacemos eso, hay otro grupo de extranjeros que no se conforman con discutir con sus paisanos, sino que llevan su convencimiento de superioridad cultural a todos lados, de forma muy visible y a veces vociferante. Esto es lo que llamo el complejo de superioridad del expat.

Es algo realmente muy desagradable, y la actitud general de los chinos hacia estas actitudes no ayuda mucho, sino que lo refuerza. Por varias razones históricas y culturales, generalmente los chinos no responden a los desplantes del extranjero: más que nada por sentimientos que son resabio de los 100 Años de Humillación cuando las potencias occidentales y Japón hicieron estragos a fines de la Dinastía Qing y más allá; combinado con una típica aversión cultural al confrontamiento abierto, y con la simple confusión que les produce un Laowai enojado. Sencillamente, en la mayoría de los casos no saben bien a bien cómo reaccionar y por lo tanto no reaccionan; y esto, a ojos de un extranjero, es una admisión tácita de que lo que está haciendo es correcto.

Y eso que está haciendo es frecuentemente regañar y despotricar contra alguna pobre persona que no ve absolutamente ninguna agresión en su propio comportamiento.

El problema es estar en China, y juzgar el comportamiento chino hacia nosotros como si lo realizara alguien de nuestro propio país. En nuestro país por ejemplo, el meterse a empujones en una cola es mucho más grave, y es natural que en primera instancia sintamos la agresión del acto, pero no podemos reaccionar como si la actitud del chino fuera la de un paisano. Es bastante difícil, a decir verdad, y en el caso particular de las colas, a los chinos también les desagrada, por lo que es cada vez más común que sean ellos mismos quienes protesten. Pero en el caso de expats hay quienes abusan del hecho de que nuestra linda cara de extranjero causa confusión, aunque hay que decir que eso es cada vez menos cierto; la actitud pasiva ha cambiado mucho en los últimos diez años, pero esa superioridad es algo no sólo odioso sino que puede hacerse peligroso porque se sedimenta como actitud normal.

Hace un tiempo, estaba en una reunión de extranjeros. Había un tal Glenn, un estadounidense alto y gordo, que se la pasaba quejándose de los chinos, y nos contó que hacía unos días, en un tren, había visto a tres jóvenes chinos que se habían ido al espacio entre vagones a fumar. De eso hace ya tiempo, era cuando apenas empezaba a entrar en vigor la prohibición. Pero Glenn, en su virtuosa ira, según nos dijo, se levantó de su asiento, fue derecho a con los jóvenes, les arrebató los cigarrillos, los apagó en el piso y les dijo varios insultos en inglés que por supuesto no entendieron nada. Y finalmente se regresó muy orondo a su asiento, sabiendo que había hecho lo correcto.

Yo le dije, “Glenn, lo que hiciste es de una arrogancia increíble”. Él me contestó enojado que no, que lo que había hecho era lo correcto, que fumar estaba prohibido ya, y que lo que había hecho lo había hecho por convicción y principio.

Le contesté, “Mira Glenn, sabes perfectamente que lo que hiciste, lo hiciste porque sabes que los chinos se iban a quedar perplejos y no iban a reaccionar, mucho menos a hacerte algo. Pero si estás diciendo que lo que hiciste fue defender tus convicciones y principios, dime si te atreverías a hacer exactamente lo mismo en Moscú, o en Guatemala, o en tu propio país.”

Glenn por supuesto, no habló más del asunto.

 

 

Publicado en Cultura, Historia, Piensa como chino | 1 comentario

Una respuesta a #72 Sentimiento de superioridad del Expat en China

  1. Juan Carlos dijo:

    Tienes toda la razon. Yo pense igual al vivir en China. Es el pais de ellos. Me toca adaptarme o buscar como evitar. En cuanto a la actitud del gringo, él sabe muy bien que en otros paises no podría hacer lo mismo, en Colombia jamas lo podría hacer.

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